Eliminación de lunares y acrocordones

Extracción de lunares por médico especializado

Una queja muy común de los pacientes que acuden a la clínica, es la formación de acrocordones, conocidos popularmente como “cabecitas de vena” en las zonas del cuello, axilas o donde hay pliegues en la piel, así como querer eliminar lunares, especialmente aquellos con relieve. Sin embargo, es importante no tomar a la ligera este tipo de procedimientos y no dejar que los remedios caseros intervengan, ya que la experiencia médica no sólo le ahorrará cicatrices, si no que puede salvarle la vida.

 

¿Qué es un lunar común?

Es un tumor en la piel que se forma cuando las células pigmentadas llamadas melanocitos, crecen en grupos. Algunas personas heredan lunares desde su nacimiento, mientras otras los desarrollan con el tiempo, y pueden desaparecer cuando se alcanza la vejez.

 

Usualmente, miden menos de 5 mm de diámetro, son redondos u ovalados, con superficies lisas y definidas. Sus colores varían desde el rosado al café oscuro, de tono uniforme, las personas con cabello oscuro tienden a tener lunares oscuros también, por el tipo de melamina que tienen presentes en su cuerpo.

 

 

¿Cómo identificar los lunares peligrosos?

Una persona tiende a tener unos 40 lunares en su cuerpo, pero si estos empiezan a aumentar o cambiar, debe acudir a un médico. Otros signos de alarma son:

 

  • Cambio de color, por ejemplo, si el lunar era rosado y cambia a color marrón, es importante que un médico lo revise.
  • El lunar se vuelve más pequeño o más grande, con formas indefinidas, como si se extendiera.
  • El lunar cambia en su forma, textura o altura.
  • La piel de la superficie se vuelve seca o escamosa.
  • El lunar se vuelve duro o se siente con bultos.
  • Empieza a dar comezón.
  • Sangra o exuda.

Quitar lunares de la cara y cuerpo

Aunque las motivaciones varíen para la extracción de lunares, no deben quitarse a la ligera, se debe seguir una guía con un médico especializado en el campo para tratarlo lo más adecuado posible.

La técnica más conocida es la escisión simple con un bisturí y con anestesia local y se retira completamente. El segundo método es el denominado “shaving”, en este se corta el lunar en la superficie con un bisturí con anestesia local, pero no se retira por completo; este método se realiza en lunares que no presentan riesgo.

Finalmente, algunos lunares también pueden ser quemados con láser en menos de un minuto, pero, en ese caso, no se pueden analizar en un laboratorio. Esta técnica se reserva para los lunares que no presenten riesgos a simple vista.

¿Qué son los acrocordones?

Un acrocordón es un crecimiento cutáneo no canceroso que se ve y se siente como un lunar colgante. Suelen ser de un color más claro, encontrándose en las axilas, pliegues de la piel, cuello, párpados e interior de los muslos. Aunque no causan dolor, pueden volverse incómodos por el rozamiento con la piel, o joyería en el caso del cuello.

 

Lamentablemente, no hay forma de evitarlos, ya que no conocemos las causas que los hacen aparecer, aunque se ha encontrado relación con la genética, la diabetes y el sobrepeso.

 

Para eliminar los acrocordones se puede optar por quemarlos con láser, o bien cortarlos con bisturí y anestesia en el consultorio médico. En general, no reaparecen en la misma zona, pero si pueden generarse en otros lugares.

 

Diferencias entre acrocordones y verrugas

Es importante no confundir las verrugas con los acrocordones, y por ello es importante que sean eliminadas por un médico. Las verrugas son causadas por un virus (papilomavirus), por lo que pueden extenderse y ser contagiosas.

 

Para tratar los acrocordones en caso de molestias como sagrado, dolor u otros, es importante que el médico determine la mejor forma de eliminarlo, y que además diagnostique que no se trata de tumores de partes blandas o nevus de otro tipo.